El pantano de las calabazas

Pumpkin

El pantano: ese lugar extraño e inquietante. La niebla que se balancea sobre sus aguas, el canto de pájaros e insectos, las plantas que parecen moverse por el rabillo del ojo, la quietud en la que parece sumirse por la noche.

Es fácil perderse en él. Mucha gente que entra en él ya nunca sale. No es de extrañar que digan que está embrujado. Dicen que si escuchas atentamente, puedes oír el débil lamento de los que nunca regresaron. También dicen que puedes ver el brillo de sus fantasmas flotando sobre el agua. Tal vez sea solo gas de pantano, tal vez solo luciérnagas brillando en la niebla.

¿Qué le pasó a esta gente? Tal vez fueron víctimas de un caimán o de alguna otra criatura que deambulaba por estas tierras. O tal vez después de un tiempo, cuando todas las curvas se ven iguales, todo lo que puedes hacer es seguir adelante, con la esperanza de encontrar una salida.

Una cosa se sabe a ciencia cierta sobre el pantano: es un buen lugar para las calabazas. Lo que sea que haya en el suelo, las hace crecer bien y valen mucho para la persona adecuada. Viaja al pantano, cárgate con todo lo que necesitas para obtener gas de pantano, luciérnagas, setas de pantano y esporas y cultiva tantas calabazas como te sea posible.

Y no prestes atención a esas cosas que crees que se mueven, o a lo que sea que haya salpicado las aguas fangosas... Probablemente no sea nada

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